Con entrega, fuerza de voluntad, sangre, sudor y lágrimas estos 30 guerreros alcanzaron la medalla de bronce en el mundial Francia 2007
Este año 2007 que termina nos dejará grabado a fuego en la memoria esos momentos increíbles e inolvidables en los que los Pumas con entrega, fuerza de voluntad, sangre, sudor y lágrimas alcanzaron la medalla de bronce en el mundial Francia 2007 y nos hicieron sentir como "del primer mundo".
Del primer mundohablando rugbísticamente, pero lo más importante, también del primer mundo desparramando en la cancha humildad, solidaridad, amistad, honor, compromiso, trabajo en equipo, sentido de pertenencia, respeto a los rivales y a las reglas, amor a la familia y una voluntad y pasión inquebrantables.
Y además, para los que pudimos y/o quisimos entender el mensaje, nos invitaron a ser parte de un sueño que va más allá de los éxitos deportivos, a creer y sentir que aún podemos.
¿O por un instante, mientras veías como cantaban el himno esos "15 hermanos unidos por el corazón" - como dicen en el aviso publicitario - no sentiste ganas de gritar que todavía vale la pena pelear por hacer de este un país mejor y con igualdad de posibilidades para todos?
Lástima que todos estos valores que el rugby les inculca desde la más tierna infancia a los jugadores no son tomados de ejemplo por los que nos instruyen y gobiernan para enseñarnos a aplicarlos en nuestra vida cotidiana.
Los medios de comunicación informaron durante noviembre sobre la gran "explosión" que se produjo en los clubes de rugby donde la incorporación de nuevos jugadores creció en promedio en más de 40%. Una gran cantidad de niños, jóvenes y padres que comenzarán a 'mamar' el espíritu del rugby, "un deporte de bárbaros jugado por caballeros" como bien lo definieran los galeses hace más de 100 años. Es una linda cuota para la esperanza, ¿no?
El rugby es una actividad en la que gordos y flacos, altos y bajos, ricos y pobres pueden jugar. El ejemplo más claro de esto lo tenemos con el maravilloso emprendimiento del Virreyes Rugby Club.
Este deporte no promueve nunca superestrellas que pateen bien, que pasen bien la pelota o que formen bien en un Line, sino que forma hombres de bien que trabajen, estudien y que, como complemento de su actividad principal, traten de patear bien, pasar bien la pelota y entrar bien en una Line.
¡Gracias Pumas por animarnos a soñar!









