domingo, 9 de marzo de 2008

El poderío ruso fue demasiado

El maul. Algo tan sencillo y tan complejo, una de las jugadas más queridas y odiadas del rugby les sigue amargando la vida a los jugadores españoles.
Hace una semana fueron los rumanos los que los complicaron con su empuje, esta vez fue la rocosa delantera rusa la que los vapuleó.
La selección española aguantó hasta casi la mitad de segunda parte, demostrándole a los rusos que para ganarles tendrían que poner mucho en el campo. Y vaya si lo pusieron. Vencieron por 42-16
Los rusos comenzaron a golpear en los primeros minutos aprovechando varios errores defensivos dejando rápidamente el marcador 8-0 a su favor.
España despertó y comenzó a crecer su posesión de la pelota. Jaime Nava con 2 penales la acercó a solo 2 puntos para cerrar la primera parte. En la segunda, España siguío dominando y esa superioridad se materializó en los primeros minutos con un try de Sempere que los puso temporalmente por delante en el marcador 8-13.
Si hay algo más o menos bueno que tiene España es que algunos de sus jugadores son desequilibrantes. Pero lo malo es la falta de potencia física. Con el paso de los minutos comenzó a notarse la superioridad rusa, que con su pack dominó ampliamente la batalla de los forwards.
Los rusos, promediando el segundo tiempo, tras varias fases de ataque arrinconaron a los españoles y terminaron convirtiendo un try para volver al liderazgo del partido 15-13.
De ahí hasta el final la diferencia de rendimiento fue estirando las cifras en el marcador.
España se fue al ataque, dando todo lo que tenía, pero dejó atrás muchos huecos. Los rusos aprovechando su potencia y velocidad lograron dos tries en los últimos 10 minutos y sellaron la historia.