
Le tomó 20 minutos al elenco de Eddie O'Sullivan romper el cero. Necesitó de una rápida avivada a la salida de un scrum 5. El octavo se levantó, tomó la marca y se combinó con el ala Wallace para apoyar el primer try del encuentro. O'Gara sumó la fácil conversión abajo de los palos.Apenas minutos después llegó la segunda conquista. La mala reorganización defensiva de Escocia y un preciso pase larguísimo en velocidad de Brian O'Driscoll lanzaron al wing Robert Kearney hacia el ingoal. El marcador se puso 14-6 -dos penales de Paterson- y no se movería hasta el descanso. En el segundo tiempo Escocia salió a la cancha dormido. Tras el kick off, sólo pasaron 60 segundos hasta que el fortachón pilar Marcus Horan capturó un kick cruzado de O'Gara y cruzó la línea para ampliar la diferencia una vez más.La respuesta llegó a tiempo como para reavivar el encuentro. La visita buscó a Paterson y a Henderson, sus hombres más inteligentes. Tras el desequilibrio y la rápida reposición ofensiva el rapidito Simon Webster se cortó y alcanzó la zona prometida. La conversión puso las cosas 22-13.Pero Irlanda no le perdonó los errores a los muchachos de Hadden. Tras un pase errado, la contra relámpago fue mortal. La inició Kearney y la tocaron casi todos. O'Gara se sacó la pelota de encima con un rever exquisito y se la sirivió a Tommy Bowe. El wing pisó para adentro, bancó un tackle, se estiró y apoyó el cuarto try verde.Más tarde, a un minuto del final, otra vez el 14 fue el encargado de vulnerar el ingoal escocés. Con la visita instalada en campo verde, una pelota recuperada y una corrida de Shane Horgan armaron la quinta conquista del equipo de O'Driscoll.El 34-13 definitivo agravó la situación de Frank Hadden al mando de Escocia. En tanto que el triunfo le compró un poco de aire al asfixiado Eddie O'Sullivan.
Fuente: RugbyFun.com