jueves, 22 de mayo de 2008

Los Fernandez Lobbe en la Argentina

Los hermanos Fernández Lobbe regresaron a la Argentina antes de lo previsto. Sale llegó a la última fecha de la liga inglesa con la necesidad de sumar sólo un punto ante London Irish, de local, para sellar su pase a semi. Perdió, no logró el bonus y chau. Eso le permitió clasificarse milagrosamente al Leicester de Marcelo Loffreda, que venía muy cuestionado (ahora ya es finalista). "Por el cupo de extranjeros, yo no jugué el último. Corcho sí. Quería jugar de local antes de irme de Sale. Lo vi en la tribuna, a las puteadas.
-Tu hermano dijo en una nota que ante London Irish se "pusieron las plumas". ¿Gallinearon?
-A ver... Si lo analizás desde el lado que con sacar un puntito estábamos adentro, te digo que sí. Fue un partido flojo, con errores. En el primer tiempo tuvimos seis o siete chances para marcar y se desaprovecharon. Creo que, en lo mental, la semana no se preparó como correspondía a un partido tan importante.
-¿Haberle ayudado a Loffreda fue un consuelo?
-Lo hablamos. Fue lo único positivo del partido. Y el Tano todavía no llamó para agradecer, jaja. La verdad me alegré, por suerte se clasificó porque estaba en una situación complicada.
-¿Sufriste un poco la situación del Tano?
-Claro. Más que nada por él, porque lo conozco hace muchísimo, y porque hizo una apuesta grande, movió a la familia. ¿Para qué arriesgarse a meterse ahí? Desde el inicio fue difícil. Se metió en un club jodido.
-¿Muchas presiones?
-Es complicado llegar a un lugar y estar solo contra todos. En momentos de quilombo, en Los Pumas el Tano siempre tuvo jugadores referentes que lo bancaron a muerte. ¿En Leicester a quién tiene? Nosotros veíamos los programas de rugby ingleses, que hablaban del tema, y lo padecíamos por el Tano.
-¿Extrañaste a la Selección luego del Mundial?
-Siempre. Aunque nos la pasamos hablando con los muchachos... Igual, cuando llegué a Inglaterra después de la Copa empecé a bajar, a relajarme del desgaste que significó la preparación, las discusiones con la dirigencia, el torneo...
-¿Ahora recargaste pilas? ¿Estás motivado?
-Si no te motiva la camiseta de Los Pumas no te motiva nada. Vine con muchas ganas de jugar y lo dije aquel día del impresionante recibimiento en Ezeiza: quería jugar en la Argentina, al menos una vez más. Es un poco la sensación de todo el grupo. Como una devolución a esa gente que nos recibió de tal manera cuando llegamos de Francia.
-¿La serie con Escocia puede ser tu adiós?
-No quiero hacer como Maurito Reggiardo, jaja, y después estar yendo y viniendo. Pero calculo que sí.
-¿No te estirás hasta agosto, para el test con Sudáfrica? Ese partido lo quieren jugar todos...
-Es que ahí ya voy a estar muy metido en Northampton. Pretenden dedicación full, me dijeron que voy a jugar mucho. Además, quiero que mi último test sea acá.
-¿Y ya empezaste a pensar en eso? ¿En tu retiro de la Selección?
-Sí. Y no lo puedo creer. Es un mix de sensaciones. Porque son muchos años formando parte de algo grandioso y de repente sabés que se va a acabar. Pero creo que es el momento. Disfruté mucho. También es tiempo de dedicarle más a la familia. Cuando se termine, seguiré siendo el hincha número uno de Los Pumas.
-A los 33, una vez cerrado el capítulo Puma, ¿cuánto más en Europa?
-Mirá... yo estaba para volverme a la Argentina hasta que me llamaron de Northampton. Así que pasé del retiro a firmar por dos temporadas más en esa liga súper exigente que es la inglesa. Encima Northampton, que ascendió a la Premiership, es un club con mucha historia, que se reforzó bastante para mantenerse en Primera.
Fuente: OLE